lunes, 10 de septiembre de 2012

La PNL de las relaciones



Cuando hablas con tu pareja: 
¿Piensas en imágenes, en sensaciones o en palabras?

Hay un tesoro que es la comunicación en pareja, y cada persona tiene un mapa. ¿Es el mismo? ¿Mi mapa me garantiza llegar al tesoro? ¿Cuál es la recompensa?

En las relaciones interpersonales la comunicación es el resultado de una búsqueda perceptiva, donde cada persona tiene su propio mapa. Cuando hablamos de relación, la clave está en aceptar que el mapa no es el territorio.

Además de ser una representación simbólica, nos encontramos con que cada persona tiene su mapa a la hora de comunicarse.  Sin embargo, hay sistemas representaciones comunes que facilitan llegar al tesoro: el conseguir entendernos unos con otros con resultados de utilidad y  bienestar.

Inevitablemente estamos abocados a esa búsqueda si lo que pretendemos en compartir en pareja. ¿Cuáles son los mapas y de qué manera se han generado?

Para empezar tengamos en cuenta que los sistemas representacionales son efectivamente unos mapas y en ningún momento son realidades irrefutables. Este conocimiento es fundamental para que dos personas puedan relacionarse con un mínimo de tolerancia que permee y facilite un encuentro comunicativo.

Como consecuencia de ello las personas solemos tener las siguientes actitudes a la hora de comunicarnos, y sobre todo, en el momento en que percibimos lo que ocurre:
  1. Tendemos a generalizar sobre aquello de lo que hablamos.
  2. También es habitual que distorsionemos lo que vemos.
  3.  Se hace una selección de lo que percibimos, de manera que algunas cosas se omiten y otras nos conmueven, según lo que nos interesa.

Se trata de filtros con los que el cerebro va acotando la realidad, dependiendo del estado físico, los procesos de pensamientos asociados al pasado y lo que se está viviendo en el momento. Me refiero a estados emocionales como: enamoramiento, expectativa de valoración, o viejos resentimientos.

Por eso no vale la pena discutir: nada que nos diga una persona es real. Nos habla desde los filtros que ha colocado en su vida. Es su manera de entender el mundo y de percibirlo.

Los tres mapas principales con los que las personas buscan el tesoro de la comunicación son: el visual, kinestésico y auditivo. De manera que a la hora de ordenar las palabras recurrimos al pensamiento, y los mapas darán lugar a una forma muy específica de interpretar lo que está sucediendo a través del pensamiento.

Estos mapas están vinculados al sistema nervioso, de manera que lo que hemos vivido a edad temprana es lo que ha inducido a una elección de un mapa predominante en nuestra comunicación, aunque en ocasiones utilicemos los tres.


Mapa Visual en Pareja

Una persona que tiende a utilizar el mapa visual, pensará en imágenes. Será como un narrador cámara a la hora de conversar con otra persona: te dará detalles espaciales, visualizando acciones y objetos. Obviará cuestiones emocionales y utilizará pocas palabras.

Cuando se comunica en pareja se resentirá  si se le impide ver la situación. Recurrirá a las imágenes para hablarnos de su pasado, y dado que su mapa representacional es visual, en ese momento nos habla de su realidad. Sin embargo, cuando lo hace en presente es por una necesidad concreta. El futuro lo empleará para referirse a algo que le ilusiona.


Mapa Kinestésico en pareja

La persona kinestésica piensan con sensaciones y las asocian constantemente al pasado, y a otros momentos vividos en la relación. Lo que diga tendrá entonces el sello de un sentimiento vinculado a recuerdos. Si su emoción está tranquila o alegre, habrá buen rollito, aunque su forma de comunicarse sea algo anárquica, saltando de un tema a otro.

Sin embargo, si está dominada por una emoción se reflejará en su comunicación porque sus palabras, el tono de voz y la forma de de decir las cosas estará invadida por ello.  Su comunicación será caótica,  salpicada constantemente por lo que la invade en ese momento.

Las personas de mapa kinestésico están por lo general invadidas por las cosas, situaciones y personas,  por lo que les cuesta mucho estar en ellos. Recurren constantemente a la sensibilidad del dolor y del malestar para que sus parejas las tengan en cuenta, dando lugar a una necesidad de reivindicar en aquello que les ocurre.

A estar personas hay que propiciar que templen su emoción, de manera que pueda ordenar con sentido lo que quieren decir, sin resolverle lo que sienten. Necesitan aprender a autoregularlo por sí mismas y a ordenar las palabras que dicen.


Mapa Auditivo en pareja

Los que piensan con palabras y recuerdan con sonidos son las personas auditivas. Tienen tendencia a introducir en sus conversaciones datos, números y fechas, sin involucrarse emocionalmente. Y  todo esto lo hacen sin salirse de la historia, aunque necesiten contarlo de una manera secuencial, una cosa tras otra, tal como la piensan.

Estas personas necesitan que su pareja les ayuden a reformular lo que dicen para ahondar en aquello que les ha llamado la atención, de manera que les facilite la expresión de su emoción, sin pretender razonar con ellos, porque allí se pueden eternizar sin llegar a ningún entendimiento.


Lo interesante de los mapas es que ninguno es mejor o peor que otro. Tener un mapa preferente utilizando los tres te permite relacionarte en pareja con libertad. El problema surge cuando teniendo uno preferente te has quedado paralizado en él por la exclusión de otro. Entonces la incomunicación será la tónica en la relación.


Publicado en la Revista Verdemente en su edición del mes de Octubre del 2012.

2 comentarios:

Ricardo Lamelas Frías dijo...

Interesante Graciela, gracias.
Un abrazo
Ricardo

Graciela Large de la Hoz dijo...

Gracias a ti por seguir el blog y tener unos segundos para escribir. Un abrazo.