lunes, 14 de julio de 2014

La metáfora de estar a la deriva: ...Grávity

Publicado en julio en la Revista VerdeMente, en la sección de Cine: Plano Secuencia


La historia de Gravity , dirigida por Alonso Cuarón y ganadora de 7 premios Óscar cuenta la historia de dos astronautas que sufren un terrible accidente en un paseo espacial y ambos quedan flotando en el espacio, poniendo a prueba su capacidad y deseo de vivir.

La ciencia ficción, el suspenso y el drama consiguen recrear, en condiciones nada familiares para nosotros, el poder vivir y mantenerse vivo. Dos actitudes que son esenciales para la vida cotidiana, y que, sin embargo, aquí en la tierra están seriamente amenazadas a nivel mundial.

Ejemplos de ello: corrupción generalizada con independencia del país en que nazcas; guerras militares; desigualdades sociales que se convierten en injusticias; pugnas por herencias de sangre que generan discusión y muerte, y una profunda desmotivación acerca de nuestro futuro.

¿Qué me lleva a relacionar Gravity con situaciones terrenales aparentemente alejadas del thriller espacial?

Quizás ayude lo que dice el propio director sobre su película. Alfonso Cuarón, que fue ovacionado por la prensa cuando acudió al festival de cine de San Sebastián, declaró que la cinta es «una metáfora; no tienes que ser astronauta, ni tienes que ser un hombre o una mujer para que funcione. Es una historia de adversidad y todo el mundo tiene adversidades en la vida»

La definición de adversidad la significa la Real Academia Española como «una situación desgraciada en la que se encuentra alguien», matizando que lo adverso es un adjetivo de «contrario, enemigo, desfavorable».

Mi propuesta es ver las actitudes representadas en la película Gravity yendo más allá del infortunio y de la enemistad. Dos sentimientos que nos son comunes a la mayoría y que experimentamos cada vez que una situación deja en evidencia nuestras dificultades de Autoestima para algo.

En el caso de la película el simbolismo que contiene se recrea con los efectos especiales, la fotografía y las interpretaciones de Sandra Bullock y George Clooney. Excelentes por cierto. Un simbolismo asociado a dos capacidades innatas del ser humano: Poder Vivir y el saber Mantenerse Vivos.  

Todd McCarthy escribió para The Hollywood Reporter : «Un asombroso thriller espacial. Con momentos en los que te corta la respiración y sobrecogedoras sorpresas». El crítico español de El País, Carlos Boyero, la definió como «un memorable despliegue visual, crea tensión de primera clase y logra hipnotizarme. Es una película profundamente humana».

Una impresión confirmada con la taquilla, y su éxito en el ámbito de la familia. Una amiga me decía que su marido, que suele dormirse con las películas que ven en casa, con esta cinta se mantuvo despierto hasta el final.

Gravity tiene el mérito de recrear, en un escenario que sólo podemos imaginar la mayoría de los mortales, esos dos valores esenciales que hacen posible sobrevivir por nosotros mismos. Valores claves que nos permiten convertir las adversidades en oportunidad.

Conviene tener muy presente que la adversidad es un concepto que pone fuera de nosotros el deseo de vivir y nuestro bienestar. Buscaremos protección fuera de nuestros propios recursos y fortalezas. Viviremos dependientes.

En cambio el Dinero y La salud son valores, que de incorporarse equilibradamente en la etapa de 0 a 4 años, permiten a la persona vivir a partir de sí misma. Y para nosotros, que ya somos padres de cientos de niños y personas que están cerca, no nos queda otra que hacer una revisión de nuestras creencias al respecto y que nos permita recuperar nuestra capacidad práctica. Aquella que nos dice TÚ PUEDES.

Es clave la relación entre Poder, con los valores de Dinero y la Salud. Quizás te resulte interesante dejar de rechazar el dinero como un elemento que nos pervierte, y dejar de percibir la salud como la ausencia de la misma, sintiéndonos temerosos de la enfermedad.

Conjugar el verbo Poder con el Tú y Yo, y el Todos Podemos, se condiciona al fracaso si esos dos valores no están asentados en nuestro cuerpo, a la hora de definir objetivos vitales, y en la toma de decisiones.

Se termina por generar un vacío de autoridad cuando las personas se relacionan convencidas de su adversidad, sin sentirse artífices y partícipes de su evolución, de su crecimiento y de su cambio personal. Es la proacción de sí mismo la que genera los cambios.

La película

En Gravity,  la doctora ‘Ryan Stone’ es una brillante ingeniera especializada en medicina en su primera misión en un transbordador, con el veterano astronauta ‘Matt Kowalsky’. 

«Es la historia de una mujer que está a la deriva y está a la deriva hacia el vacío alejándose cada vez más de las comunicaciones humanas», explicó el director.

Estar a la deriva es lo que experimenta todo ser humano cuando ha desconectado de sus capacidades para mantenerse vivo. Se incomunica consigo mismo siendo incapaz de fijar un foco que dé sentido y propósito. ¿El para qué? de nuestra existencia son palabras mayores imposibles de responder desde la dependencia. 

Sí, depender es estar francamente a la deriva, con la tentación de dejarnos morir, aislados de otros y sintiendo la impotencia de la desconstrucción. Nos sobrepasan situaciones y personas. La desgracia, los infortunios y la adversidad se convierte en una constante de vida. 

Y cuando todo está a punto de perderse, surge el deseo de vivir.  En ese límite nos agarramos a la vida y nos desprendernos de creencias limitadoras que autorizan emociones y sentimientos que nos mantienen apegados a lo que no tenemos, y de aquellos que se han ido, como ocurre en la película.

La metáfora de la doctora ‘Ryan Stone’ en el espacio, que lucha por su vuelta a la tierra, nos invita con valentía a experimentar nuevamente el primer aliento: las ganas y el poder de vivir. Si, cada etapa de la vida es un nuevo nacimiento, soltar y desprendernos. Una llamada a vivir desde la Confianza con consciencia y propósito.